Una realidad a la que cuesta mirar a la cara, una verdad que muchos consideran exagerada, manipulada y tergiversada, pero que sigue estando ahí sea como sea.
En el primer mundo estamos tan acostumbrado a mirar una pantalla que escupe miseria, guerra, desgracia, dolor y llanto que al ver como golpean a personas, como enfocan los cadáveres cubiertos por banderas en una plaza que sin ayuda, caerá, no empatizamos con el dolor, simplemente seguimos mirando las imágenes pasar, como una película lejana e irreal.
Lo vemos y no hacemos nada creemos ayudar cuando mandamos un sms para la ayuda por un tifón y seis meses después no nos acordamos si quiera donde ocurrió, ni pensamos que la mayora parte de las victimas de ese tifón han perdido todo, su casa, su vida y en el peor de los casos su familia.
Niños mueren en Siria y miles de personas sufren penurias y hambre mientras comes viendo el telediario
Quiero pensar que la gente no entiende lo que ocurre porque estamos tan saturados de información, imágenes. tan acostumbrados a lo más bajo, sórdido y misero del ser humano que no nos impacta.
Pero yo, AFIRMO no ser capaz de mirar la tele, de llorar viendo niños atemorizados, descalzos y hambrientos por muy lejos que estén, por sentir verdadero pánico al igual que la gente que esta en Kiev, no saben lo que les espera, no saben si los golpearán y dispararán contra ellos, no saben si lo que hacen será apoyado por el resto del mundo. Solo saben lo que les queda si no recurren a lo que esta plaza significa y los actos que se están llevando a cabo.
Deja de mirar una pantalla que no te dice nada, habla, grita, lucha. La ayuda que tú puedes ofrecer al resto del mundo puede que no te parezca mucha, pero la suma de actos pequeños crean un cambio.
Es necesaria la participación de todo el mundo, de todas las personas, no solo debemos procurar ayudarnos sino luchar por nosotros mismos y nuestros derechos desde el respeto y el diálogo.
Despierta, participa en tu sociedad no te limites a conformarte cómodamente con lo que no estés de acuerdo, protesta, discute y en especial, no solo es importante decir lo que no nos gusta y pasar la responsabilidad a otro, también es necesario aportar ideas y soluciones.
En el mundo entero una oleada de personas se han levantado, ya sea contra una dictadura, una ley....
Conoce tu causa, tus derechos y sal a la calle.
Tal vez no sea demasiado tarde para ayudarnos a nosotros mismos.

